viernes, 29 de julio de 2011

Confesiones de un terapeuta Gestalt

Confesiones de un terapeuta Gestalt

Ser terapeuta y facilitador de grupos de crecimiento, como muchos saben,  no fue mi primera profesión. Antes de eso fui comunicólogo, más específicamente   guionista, primero de radio en la XEW y luego en televisión.

Todo en la vida es un ciclo y mi tiempo de guionista, aunque con muchas experiencias enriquecedoras, terminó, lo que me dio pie a decidir lo que quería hacer en el futuro. No fue una decisión sencilla, no tenía ya 18 años como cuando eliges por primera vez tu carrera, pasaba ya de los 35 años y tenía que pensar también en las dificultades que conlleva trabajar para vivir y estudiar una nueva carrera.

Afortunadamente pude superar los miedos y la inseguridad y decidí dar el paso de estudiar, primero, la especialización de terapia Gestalt y, posteriormente, muchas otras. De hecho, desde que inicié la nueva etapa dentro del mundo de la terapia y el desarrollo no he dejado de estudiar, pues se convirtió en una “sana adicción” para mí. Sin embargo, a pesar de todo lo que he estudiado desde entonces,  la Gestalt sigue siendo la base que contiene todo lo demás: Coaching, Mediación Familiar, Indagación Apreciativa, etc. 

Pero, lo más importante de todo esto, es que a lo largo de los años que llevo ejerciendo la labor de terapeuta he tenido la posibilidad de vivir experiencias humanas maravillosas.

El hecho de acompañar a otra persona en un momento difícil, de confusión, pérdida, dolor, impotencia, significa muchas cosas a la vez. Ante todo, mucho miedo. Es una gran responsabilidad que alguien nos busque y nos pague para que le ayudemos a encontrar o a retomar su camino. Da miedo equivocarse, lastimar, confundir más a la persona, provocarle algún mal, etc. Sin embargo, esto me ha enseñado a que no soy yo el que cura, el que sana, el que ayuda… yo tan sólo acompaño y no puedo ser – totalmente – el responsable de lo que ocurra en el proceso terapéutico. La experiencia me ha enseñado, más que la teoría, que la terapia es una co – construcción. Algo que se construye entre dos, en relación de dos, a través del encuentro, de la conversación y del contacto.




Otro sentimiento que he identificado muchas veces es la emoción de acompañar al otro. Vivir con otro (o con otra) los sentimientos que emergen ante cada experiencia de vida: dolor, miedo, tristeza, enojo, felicidad, etc. Y que, muchas veces, es justo en la terapia, a través del contacto conmigo y dentro del contexto del consultorio, donde el paciente se atreve a tocar, por primera vez, los sentimientos, que se va dando la oportunidad de ser honesto, auténtico, sincero… a reconocer lo que siente ante las cosas de la vida, ante sus relaciones, ante cada situación que enfrenta.

Nada más falso que la idea de que el terapeuta es una persona que tiene que ser objetiva. Si eso creyera, no hubiera estudiado humanismo ni gestalt sino alguna otra corriente más “racional”.

¿Cómo poder ser objetivo y evadir las emociones ante el dolor de una joven que ha terminado su relación amorosa? Ante el joven de 18 que viene a terapia porque se irá al extranjero a estudiar y está muy ansioso por todo lo que implica dejar su casa y su seguridad; o la mujer de 71 que se pregunta (y me pregunta) si a su edad todavía se puede cambiar pues ya está cansada de pagar culpas de cuando tenía 23 años; o el extranjero, empresario, que está cansado de su papel de fuerte y protector y quiere saber cómo tocarse y dejarse tocar el corazón o la forma de llevar una vida más sencilla.

Y ahora que menciono a éste último, me doy cuenta cómo, también, la labor terapéutica me ha permitido pasar momentos muy divertidos con las personas. Recuerdo cuando este hombre de aproximadamente 40 años me comentó unos meses después de haberse separado de la esposa (esa había sido una de las razones de su llegada al consultorio, la separación de su esposa y de sus hijos pequeños), que estaba saliendo o, mejor dicho, estaba ya en una relación con una chica de 20 y tantos años, pero que no sabía cómo manejar la situación con ella ni en lo íntimo ni en lo social.

Su mujer con quien estuvo casado, si no me equivoco, durante 15 años, era una europea, artista, con clase, que se vestía a la moda y usaba joyas costosas. En cambio, su novia actual, no tenía glamour para vestir, no sabía comportarse en Las reuniones sociales con sus socios (por ejemplo, no se mantenía al lado del grupo de mujeres en las reuniones, sino que se incorporaba con los hombres a hablar de “cosas de hombres” como política o economía) y eso era un escándalo que él no sabía manejar.

Una vez mi paciente me contó que llegó de viaje, feliz, pues le había comprado un anillo de oro con una piedra hermosa a su novia hippie. También me confesó que el anillo lo había comprado en el mismo lugar donde años atrás le había comprado uno a su ex–esposa, y, en el aeropuerto, había visto unas “chanclitas” y también se las compró pues, siendo ella tan “desenfadada” en su manera de vestir, seguramente le gustarían. Su gran asombro fue cuando ella ignoró prácticamente la joya y se volvió loca con las chanclitas de plástico compradas por tres dólares en el último momento.

En otra ocasión, el tema de la consulta fue su descontrol porque la chica (quien, por cierto, creo que no he mencionado que era estudiante de Gestalt), se negó a ir de vacaciones a Europa o a Argentina y se empeñaba en hacer un viaje por carretera a la provincia mexicana. Lo más grave del asunto es que no quería irse en el auto de él (un coche de lujo, con asientos de piel y, obviamente, con aire acondicionado), quería que se fueran en el coche de ella, ¡Un Chevy, sin aire acondicionado! Le pregunté cuál era el problema de eso y me miro como si no pudiera entender mi cuestionamiento. Le dije entonces que lo viera como una aventura, como algo nuevo que vivir. Él empezó a reír nada más de imaginarse en el Chevy, en medio de la sierra, agarrado con todas las uñas de manos y pies, e intentando bajar la ventanilla para sentir un poco de aire y liberarse del calor. Al imaginarlo, ya no le pareció tan absurdo, y empezó a creer que sí podría ser emocionante. Le recordé que eso era precisamente lo que él estaba buscando. Salir de la vida ordenada y perfecta, pero aburrida que llevaba, y empezar a vivir cosas diferentes que le hicieran sentir vivo. Recuerdo que esa sesión se fue muy contento y fue cuando empezó a abrir la puerta al cambio en su vida.

Esta fue una de muchas experiencias que compartimos juntos y que me hicieron sentir un afecto grande por él a pesar de que fue en mis primeras épocas como terapeuta y yo mismo me sentía inseguro de trabajar con un español, pues mi idea es que eran personas fuertes en su trato y yo no sabía si tendría la capacidad de mostrarme ante él  con la suficiente seguridad para que pudiera confiar en mí y en mis habilidades para acompañarlo en su proceso de cambio.

Después de un tiempo de trabajar juntos, él se expresó en una ocasión como una persona que podía inspirar respeto o temor, pero no afecto. Yo le dije que estaba equivocado pues yo sentía cariño y aprecio por él. Se sorprendió mucho al escucharme, pero más que la sorpresa por saber que él podía inspirar un sentimiento de afecto, era el que otro hombre le expresara abiertamente sus sentimientos pues, en España – me explicó – sólo los “mariquitas” lo hacían. Yo simplemente le sostuve lo que le dije y le expresé que no me generaba ninguna vergüenza o problema expresarle directamente lo que sentía. Antes de terminar esa sesión él me miró esperanzado y me preguntó si, entonces, él también podría expresarle a su amigo de toda la vida, que sentía cariño por él. La cara se le iluminó con la idea de aquella posibilidad y aclaró que aquella misma noche cenaría con su amigo y le expresaría su afecto, su cariño y su agradecimiento. Él se marchó del consultorio y yo no pude más que sentir una gran ternura por mi paciente y todavía aún, más cariño. Como muchas otras veces me ocurriría en el futuro, y me sigue ocurriendo, me sentía muy agradecido de poder vivir estas experiencias en mi vida profesional, de ser parte del descubrimiento y la transformación de las personas hacia una vida más libre, sencilla y feliz. Sí, me siento contento de haber tomado aquella decisión del cambio de carrera. En su momento fue difícil, pero ahora soy consciente de todo lo que he recibido a cambio. No sería el mismo que soy ahora sin mis pacientes, y, la verdad, es que estoy muy orgulloso de ser quien soy… de ser quien soy, en gran medida, gracias a ellos, a sus procesos, a sus miedos, enojos, tristezas y alegrías. Me siento muy afortunado y muy agradecido, con la seguridad de que, mientras siga por este camino, seguiré siendo testigo de muchos milagros y también, beneficiado por ello.

44 comentarios:

  1. Según nos consta el autor de este artículo no es psicólogo y practica la psicología como cualquier profesional cualificado. Cualquier mortal con un poco de sentido común sabrá lo peligroso que puede ser todo esto para la salud mental de sus pacientes.

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  2. Al parecer la gente necesita pagar para vivir una vida mas sencilla,libre y feliz...
    Esos procesos que cuenta el "terapeuta" creo que se podrían solucionar con algún buen amigo,o en una charla sincera.El problema es de fondo: mucha gente no se anima a salir de su círculo,su burbuja y no está dispuesta a lo nuevo, lo que expone es algo en lo que cualquier pesona que quiere y se anime a vivir una vida sincera en la relaciones,etc.buscaría.
    Por otro lado esos cambios son solo experiencias, que pueden ir bien o mal, pero no significan un desarrollo integral en la persona que las realiza ( se puede sentir el vértigo de un viaje aventurero,es maravillozo,pero la vida es mas que eso).
    Tampoco me gustaría ser niunguna de las personas que has tratado y cobrado para que luego cuentes en un blog,las "inquietudes" y las causas que los llevaron a tu consulta.Si por ejemplo un amigo cuenta cosas de mi,aunque no sea con mi nombre,quizás me sentiría afendido,pero si lo hace alguien a quien he pagado,ya ni te cuento.eso para mi es abuso.¿y el secreto profesional?¿ y el código ético?
    y evidentemente no has mencionado ningún caso serio, una patología real,donde sería necesaria la figura de un profesional titulado.
    tu testimonio es a mi manera de ver,prepotente,anti-profesional y me confirma que nunca me pondría en manos de un terapeuta gestalt.

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  3. Me parece que cualquier problema psicológico si decides pagar por ello debe ser por lo menos psicólogo. Sino para eso esta el cura de tu respectiva religión o un amigo. La persona que escribe este artículo se le ve orgullosísima de su situación influyente pero tiene la caradura de decir sin ningún tapujo de que carece de la más mínima formación universitaria. Aunque no se de la total garantía algo hará el conocimiento de lo que se aprende en la universidad.

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  4. A mi no me parece ético que permitaís publicar este texto aludiendo a la experiencia terapeutica de estos pacientes o clientes. Por supuesto tampoco me parece ético que este TG lo saque asi de esta forma, si quiere hablar de lo bueno que es y de su historia me parece bien, pero no es ético de cara a los pacientes. Se requiere consentimiento expreso de la persona. Por favor retirarlo.

    CONFIDENCIALIDAD
    Artículo 13
    Con arreglo al riguroso respeto debido al principio de secreto profesional, el terapeuta gestáltico viene obligado a considerar confidencial cualquier información, relativa a los clientes o destinatarios, a la que haya tenido acceso en el ejercicio de su profesión. Al constituir ese respeto a su intimidad un derecho del cliente o destinatario, el terapeuta sólo podrá hacer uso de tal información previo expreso consentimiento informado del mismo. subir

    Artículo 14
    La difusión, con empleo o no, de soportes audiovisuales u otros de información relativa a clientes o destinatarios, con fines didácticos, de supervisión, de comunicación o divulgación investigativa, u otros, debe hacerse de modo que no sea posible la identificación de la persona o personas afectadas. Cuando el medio empleado en tales exposiciones conlleve el riesgo de identificación o por alguna razón se prefiera usar la identidad real del interesado, será necesario contar con la previa autorización informada y expresa del mismo. Asimismo los destinatarios y receptores de este tipo de información quedan comprometidos a las misma discreción. subir

    Artículo 15
    Constituyen excepciones al deber de secreto profesional, siempre dentro de la máxima discreción y restricción a los justos límites de cada caso: n Situaciones en que, de mantenerse el secreto, se seguiría grave riesgo de daño para el interesado, para el propio terapeuta o para terceras personas. El imperativo legal, si bien el terapeuta podrá atenerse a su propio criterio discrecional, previos los asesoramientos oportunos en cada caso, en cuanto al alcance de su revelación. subir

    Yo también soy terapeuta gestalt y conozco el código ético. No creo que solamente la gestalt tenga la verdad de como hacer una buena terapia o un buen proceso. Se requiere de otros modelos, de teorias evolutivas y de análisis amplios para trabajar bien. Me parecen casos que no explican patrones de comportamiento, o cosas que puedan resultar útiles para el que lo lee.

    El terapeuta o psicologo lo que pretende en consulta es ayudar al cliente a darse cuenta de cómo hace las cosas, y también para que las hace y el porqué en ocasiones también se analiza.

    No me gusta el narcisismo del terapeuta que esconde la gestalt. Y repito, yo también soy terapeuta gestalt.

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  5. Este articulo vulnera la confidencialidad. Tendrias que quitarlo.

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  6. lamento comunicar que de momento no vamos a retirar este artículo, puesto que está publicado libremente en internet, así que en todo caso, si su autor se identifica y demuestra que es el autor, nos lo plantearemos.

    Nos hemos limitado a publicar un contenido público.

    Saludos.

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  7. El objetivo de publicar este artículo creo que es simplemente conocer una parte de la realidad de la gestalt. Con ello se puede descubrir una parte muy nociva y peligrosa. Considero muy peligro para el nombre gestalt el contenido de este blog pero por otra parte, muchas cosas de las que aquí se hablan son una pura realidad. El secreto profesional lo tienen los psicólogos y no los pacientes. No hay que tener miedo a lo bueno pero si a lo malo de la gestalt.

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  8. Ya se que no teneís porque quitarlo, pero si estaís a favor de las buenas prácticas y denunciais las malas prácticas, simplemente quitar la parte del articulo donde se vulnera la confidencialidad. Es más ético eso que no lo que hace este TG. Es cuestión de identificarse con esas personas.

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  9. Practicamente en todo el artículo se vulnera la confidencialidad.
    quitarlo sería tapar precisamente una de las cosas que se quieren denunciar.
    Debería ser responsabilidad de cualquier profesional el escribir o no artículos como este.
    Para mi el blog sólo refleja una de los tantos hilos sueltos que deja dicha terapia y previene a posibles interesados. Es ético denunciar mala praxis,mucho mas ético que ejercerla impunemente.y saltarse el Código ético es francamente denunciable.

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  10. precisamente lo publicamos para que se vea de qué forma se puede llegar a vulnerar la confidencialidad de los pacientes.
    Es una muestra escrita por un terapeuta que demuestra lo que aquí queremos sacar a la luz pública. No nos podeis pedir que lo retiremos.
    Esto es una ayuda a los terapeutas serios, no os dais cuenta? Poneos las pilas de una vez.

    Saludos

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  11. Podriaís poner el link de donde lo habeis sacado este fragmento?

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  12. se puede intentar. no te preocupes,no nos hemos inventado nada.
    en unos días lo ponemos ( estamos de vacaciones! )
    Saludos.

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  13. no os molesteis, este es el link. tan sencillo como registrarse y buscar el artículo. contenido público.


    http://grupos.emagister.com/luis_fernando_martinez_gomez/u/534419

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  14. Este personaje terapeuta es un peligroso narciso.
    Que miedo da. El colegio de psicólogos me imagino que tiene cuenta de estas fraudulentas y dañinas prácticas.

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  15. Tres cosas resultan escalofriantes de este testimonio:

    1. El deslinde de la responsabilidad terapéutica,

    2. La ignorancia de procesos psicológicos muy básicos, y

    3. La arrogancia del terapeuta

    Desgloso:

    En primer lugar, es totalmente cierto que el paciente es el principal responsable de su vida, su situación y su camino. Eso nadie lo discute, pero en el momento que un terapeuta asume dicho rol, se vuelve responsable del tratamiento, desde el punto de vista que se desee. La ley así lo marca. Si yo administro un tratamiento, yo soy el responsable del mismo. Igualmente, si desconozco el posible resultado del mismo, y no lo hago saber al paciente, lo estoy engañando. De ahí a que en este primer punto el “terapeuta” esté diciendo con el descaro más irritante posible “como no sé lo que hago y el paciente menos, lo que salga es bueno”.

    En segundo lugar, se narran casos que a la vista de cualquier psicólogo calificado son procesos obvios y esperables de cualquier fenómeno de rapport (o atribución de la confianza del paciente al terapeuta). Simplemente veamos cómo este “terapueta” da por hecha la narrativa de los casos que menciona aquí:

    “[…]el dolor de una joven que ha terminado su relación amorosa […] el joven de 18 que viene a terapia porque se irá al extranjero a estudiar y está muy ansioso por todo lo que implica dejar su casa y su seguridad […] la mujer de 71 que se pregunta si a su edad todavía se puede cambiar pues ya está cansada de pagar culpas de cuando tenía 23 años […]el extranjero, empresario, que está cansado de su papel de fuerte y protector y quiere saber cómo tocarse y dejarse tocar el corazón o la forma de llevar una vida más sencilla.”

    En todos estos casos, lo primero que hace un psicólogo calificado es cuestionar si la situación que lleva a la persona a consulta es el verdadero móvil, o un síntoma encubridor: un “problema” expiatorio que desvía la atención de un verdadero problema o enfermedad. Parece ser que nuestro “terapeuta” se deja manipuar muy fácilmente por lo que le dicen sus pacientes. Si no, vean este caso:

    “Le recordé que eso era precisamente lo que él estaba buscando. Salir de la vida ordenada y perfecta, pero aburrida que llevaba, y empezar a vivir cosas diferentes que le hicieran sentir vivo.”

    ¿Es este un objetivo terapéutico? ¿En qué momento determinó el terapeuta que estar casado y pertenecer a cierta clase social no hacían sentir vivo al paciente? ¿Quién determinó que comportarse como un adolescente a los 40 años era sinónimo de sentirse vivo?

    Esto nos lleva al tercer punto: la arrogancia del terapeuta. En ningún momento de la narración se observa un ápice de autocrítica, de cuestionamiento. Sólo se ven justificaciones anecdóticas de por qué considera que hace lo correcto: porque no es “racional”. Y lo peor de todo, describe cómo ser terapeuta lo hace ser especial, importante para las otras personas, y recibir un beneficio emocional personal por ello. En pocas palabras, utiliza su posición para satisfacer un objetivo propio.

    No puedo imaginar este paciente que estaba atravesando una crisis de reparación maníaca (por lo menos el cuadro descrito cumple con todos los criterios para identificarlo como tal) siendo alentado por este “terapeuta”, que sin darse cuenta (ironías de la vida, cuando la Gestalt insiste en “darse cuenta”) que lo que cometió fue el error terapéutico denominado fortalecimiento del síntoma.

    Creo que es suficiente este testimonio para ilustrar lo peligros que es ponerse en manos de alguien que está convencido de que hace lo correcto, cuando lo que hacen es jugar a ciego que guía al otro ciego.

    Saludos,


    C.M.

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  16. El siguiente punto me parece muy interesante, ya que pertenece a unos de esos "bucles" típicos de la New Age, que consiste en coger alguna teoría, meterla en una coctelera y hacer mucho dinero con el producto resultante. Me refiero al concepto del "darse cuenta" prestado de la Terapia Gestalt de Perls, que anda tan maltrecha y profanada por estos tiempos.

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  17. Francamente me pareceis una manada de lobos celosos que se creen alguna cosa más por tener un titulo universitario. Vamos, que la prepotencia que veis en este relato no es más que la proyección de vuestra propia prepotencia. Cuando yo hacia formación Gestalt en mi grupo habia 5 psicologos que contaban que en la universidad habian aprendido mucha teoria y poca practica y que por eso mismo estavan haciendo terapia Gestalt.

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  18. ¿Pero donde se rompe la confidencialidad? En ningún momento da ningún nombre. Que os está pasando? desde luego si la envidia fuera tiña...

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  19. Lo curioso es que todo esto tiene alto contenido psicológico y nadie da la talla.
    No digamos si careces de la básica formación en psicología. Tambien puedes hacer puentes sin titulación y criticar a los ingenieros y arquitectos. Respecto a la envidia, no se a lo que te refieres pero veo un extraño poso en el comentario de pobreza interior.

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  20. A mi concretamente me da igual que se rompa la confidencialidad en este escrito. Lo más importante es que cada uno juzgue a su manera su contenido y por supuesta todos esos comentarios que salen de personas que se consideran terapeutas sin tener la necesaria formación universitaria en psicología y dicen estan ayudando a sus pacientes.

    Un saludo.

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  21. Al Anónimo 30 de agosto de 2011 15:52.

    Es cierto que en la carrera existe mucha teoría, pero la práctica se aprende aplicando esa teoría. También te digo, que hasta que no empiezas a trabajar, no te das cuenta de lo importantísimo que es la base de la carrera, cuando empiezas a trabajar es cuando empiezas a hilar todos los conocimientos adquiridos durante la carrera, y créeme, son necesarios.

    Y si existe alguien prepotente aquí, ese ERES TÚ, ya que no sólo estás despreciando a quien ha estado estudiando 5 años (ahora 4) de carrera + 2 de máster (ahora obligado para ejercer como sanitario) ó + 4 de P.I.R. (y los años de preparación), sino que crees que con la mera y dudosa "formación" que ofrece el negocio de la Gestalt, no sólo crees que es suficiente sino que mejor... Pues mira, pero lástima que el COP no os persiga con más ahínco...

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    1. Muy buena, razon no te falta diciendo que tantos años de estudio han de servir para algo...

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  22. El problema es cuando falta la capacidad humana necesaria para ayudar. Y esa sabemos que no la da ninguna Universidad.

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  23. La compasión con el paciente es un juego al que no puede entrar ningún profesional y menos sin contrastarlo con más personas cercanas al paciente. La capacidad de ayudar no es lo mismo que la compasión. Las personas con problemas mienten y proyectan. Todo este juego nacido en la época happy es solamente ilusión y compasión llevado por personas demasiado convencidas. Si nos cuestionamos todo, empecemos por lo que cuesta la Gestalt en dinero y sufrimiento de adultos y niños. Me suena a religión.

    Paz y amor.

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  24. ¿Capacidad humana para ayudar?. Eso tiene muchas interpretaciones... Pero claro, aquí se valora más tener esa "capacidad humana" que la formación necesaria.

    -Toc, toc.
    -Estamos jugando con salud.
    -Ya hombre, pero es que el tratamiento psicológico no es lo mismo que un tratamiento farmacológico, oiga, que es inocuo.
    -Vale, pues entonces es absurdo pensar en que pueda existir el maltrato psicológico o la manipulación...
    -Ops...

    No niego que sea necesaria la empatía, pero de eso tenemos casi todos los seres humanos (que no tengan un trastorno, como por ej. el autismo).

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  25. Por favor... Hace meses que no entro en esta página y lo primero que me encuentro es este testimonio. Ruego que quien se sienta mal acuda a un profesional licenciado y con experiencia en haberse bandeado desde con tratstornos cotidianos a os más severos. >Estamos trabajando con seres humanos, y con el sufrimiento ajeno no se juega ni medio segundo. Es intolerable ser guionista, o periodista, o comentarista, o cualquier otra profesión y reconvertirse a terapeuta ni gestaltico ni nada, Si quiere ser usted terapeuta licénciese en psicología y haga su PIR o sus prácticas como todo hijo de vecino decente. Esto que usted hace es intrusismo, dañino y denunciable, de lo cual, por cierto me voy a ocupar como psicóloga. Espero que mañana no le de por el hobby de operar para cambiar una válvula del corazón...

    Nuria Camacho
    Psicóloga Clínica con más de veinte años de experiencia e indignada por la tomadura de pelo de algunas personas a otras que sufren.

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    1. Sra licenciada psicologa, lea mas sobre Perls, Freud, Naranjo, Ginger, Petit,Korzybski.... no hay nada de malo en la TG. conozco muchos y buenos. pero lo que si me parece mal es el mal uso de la confidencialidad. no se ofenda ni "juzgue" tanto...

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    2. O sea que no hay nada de malo en la terapia Gestalt solamente en los terapeutas que la aplican mal. Para eso se creo esta página para prevenir de su mal uso y de paso criticarla. Si conoces muchos terapeutas estas metido en esto hasta la médula y ya se lo que vas ha decir que es maravillosa. Yo conozco bastantes trastornados Gestálticos y me parece más una ideología que una simple terapia. Lo peor es cuando convencéis con ese extraño “darse cuenta” a alguien que os ha pagado una pasta a romper con su vida para buscar esa ansiada felicidad. Conozco niños inocentes que sufren vuestra tontería Gestáltica, adultos que se han dejado llevar por todo lo vuestro y solo han conseguido empeorar su situación y caer en el abismo. Eso es lo que hay que prevenir para que no ocurra nunca mas con vuestros experimentos sectarios.

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    3. Lo siento, perdóname, gracias, te quiero.
      Deja trabajar tranquilos a los profesionales que tanto nos ayudan.

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  26. Soy cliente de un terapeuta de la terapia Gestalt de Málaga. Es un chico fantástico. Asisto con toda mi familia en sesiones planificadas para cada miembro de la familia tanto en grupo como por separado.
    Llevo ya casi un año y MIS logros han sido fantásticos. PIENSO que empiezo a comprender que trabajar LO MÍO es lo que me está llevando a vivir mejor. Empiezo a focalizar a la hora de hablar y empiezo a ver dónde está "La mierda de elefante", de hecho no debería haber entrado a comentar nada y seguir a lo mío pero creo que después de leer los anteriores comentarios si no digo esto no se cierra el círculo.
    "El cliente, pienso yo, debe colaborar, trabajar, ponérselo lo más fácil posible al terapeuta".
    Me siento a gusto en las sesiones. No quiere esto decir que siempre salga riéndome por la puerta. Salgo de mala leche cuando algunas sesiones son demasiado fuertes, salgo emocionado y él me dice que me vaya tranquilo y despacio y en recogimiento. Es un genio. Seguramente dentro de unos años se hablará de él en el ámbito de la Gestalt.
    Tengo 51 años y una familia y un cuerpo que me habla y al que estoy aprendiendo a escuchar.
    Os deseo que encontréis lo que buscáis y sobretodo que sepáis lo que buscáis. Me siento un cliente afortunado.
    Gracias a mi terapeuta A.

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    1. Ningún terapeuta es un genio... nunca idolatres a alguien de quien te haces dependiente... estaría bien que comentaras cuando consigas dejar la terapia ( que será eterna, profetizo)

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    2. El juego de la dependencia ejercida por un profesional o charlatán terapéutico debería estar penado con la cárcel. Pedimos regulación de estas estúpidas prácticas para que nunca más ocurran. Arropo emocional, cháchara, comprensión, esperanzas, hipnosis, ejercicios afectivos y sobre todo mucha pasta si puedes pagarla. En una palabra las nuevas sectas de estos tiempos. Cuando despiertes de tu letargo hipnótico y dependiente estarás más perdido y con menos dinero en el bolsillo.
      Tu terapeuta es un jeta pálida.

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    3. Cuántos prejuicios, cuántos presupuestos, cuánta 'profesía'... de dónde sacáis que el terapeuta de Francisco lo hace dependiente, sólo hace cháchara, etc.? Tanto os cuesta creer que, a pesar de haber muy malos terapeutas, también los hay buenos y haya mucha gente a la que le vaya bien? Esto es lo único que hace poco creíble ésta página, la cerrazón, dar por prejuiciado y sobreentendido que todo lo que sea gestalt es caca, y todo aquél que hace gestalt es gilipollas o se vuelve. Gente, según en qué contexto, hablar de 'secta' cuando se habla de gestalt es de risa.

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    4. La descripción que ha hecho Francisco P de su terapeuta es un claro síntoma de que es muy probable de que sea un terapeuta sectario. Al principio todo es muy chocante para que el paciente se enganche fuertemente a la terapia, de paso se satisface el ego del terapeuta que pasa a tener una influencia brutal en la vida de su paciente, lo regaña, lo programa como una marioneta, hace de él lo que quiere y, sobre todo, le hace creer que se está "curando", curando de qué?

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  27. Gracias, te quiero??? A quien se lo dices, a tu terapeuta, al que escribió este artículo, o a los usuarios ??????????

    Nosotros también te queremos.

    Agustín

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    1. ...decir esto es de una antigua técnica hawaiana, se llama ho'oponopono (no soy quien lo ha escrito, solo lo informo, Agustín).

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  28. http://www.youtube.com/watch?v=EEmM_CHatFc

    Entrevista a Bernardo Arensburg.

    En el minuto 10 habla de un paciente y SE CEBA extremadamente con la intimidad del paciente comentando su homosexualidad y que es lo que hacia con ella.

    Culpamos al psicoanalisis en este caso?? Rama que se se estudia en la UAB??

    Saludos

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  29. Soy trabajador social, antropologo, formado en gestalt y trabajo con personas en relación de ayuda y terapeuta gestalt junto con un compañero psicólogo.
    Solo puedo aportar una cosa, no puedo entender el trabajo frente a una persona sino es desde la honestidad y un trabajo interior profundo, largo y seguramente doloroso para romper el cascaron y nacer.
    LAmentablemente esto a fecha de hoy la Uni no lo da, solo lo dan instituciones privadas.
    LA titulitis de este pais ciega a los psicólogos que se han partido el pecho estudiando tantos años para luego ponerse frente a un paciente y cagarse de miedo, sabéis de qué os hablo. Y puedo hablar también de algo que conocéis bien y es que cuando uno no se trabaja, te VAS con el paciente pues todo te resuena en un eco propio.
    NO INTENTES LLEVAR A UN PACIENTE POR DONDE TU NO HAS TRANSITADO.... maldita titulitis.... lo mejor es que hago lo que me gusta y NO es lo que me da de comer, por eso puedo hablar asi, se que hay muchos psi que les fastidia esto pq estan en el paro... tengo pacientes que han pasado por varios psicólogos y hartos de test y técnicas de libros, hoy trabajan conmigo... de hecho algún psicólogo terapeuta lo tengo en consulta... ¿que pasa ahí?
    Carlos

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  30. Es fácil ser detractor de algo como la Gestalt, especialmente cuando has estudiado 4 ó 6 años en la facultad de Psicología y sales y te das cuenta de que no tienes ni idea de qué hacer ni de qué significa ayudar a la persona que tienes delante. Sí, digo ayudar, la señores y señoras, la relación de ayuda no la inventó nadie, si bien la explicaron como Dios manda (C.Rogers y otros). Tengan claro que no es patrimonio de los psicólogos, ni siquiera de los terapeutas Gestálticos. Me parece muy triste ver cómo despedazan a una disciplina terapéutica sin conocimiento de causa. Que si te sacan el dinero, que si son una secta, que si técnicas sectarias! Dios santo! ustedes sí que son una secta, ustedes los psicólogos que tanto odian a la Gestalt. Ustedes que se sientan delante de un paciente, no le miran a la cara, le hacen un test y le diagnostican DEPRESIÓN SEVERA. Si aplico su mismo criterio, por esa mala experiencia que yo tuve con un psicólogo de Murcia podríamos decir, con la misma tranquilidad con la que algunos de ustedes se despachan aquí, que la psicología (conductivista en este caso, y Murciana, para ser mas exactos) es PELIGROSA Y TIENE TENDENCIA A DEJARTE EL BOLSILLO SECO.
    Conozco muuuchos psicólogos cuyo precio por hora de terapia no baja de los 60 Euros, y sin menospreciar la eficacia de sus resultados, pienso que con los tiempos que corren, me parece una inmoralidad esos precios. Por otro lado conozco a muchos Gestaltistas (algunos psicólogos y otros no) que no cobran a la gente más de 40 Euros por sesión. Esto es compromiso social miren ustedes, y no es abuso, o al menos no en el planeta en el que yo vivo.
    Por otro lado, es curioso, que en mi grupo de formación Gestalt cuando yo empecé hace ya muchos años con esta terapia, TODOS mis compañeros eran psicólogos de la Universidad de Murcia, que buscaban algo más en su praxis que no encontraban en la carrera. Y mira por donde, hoy día, son psicoterapeutas que en su trabajo diario aplican esos conocimientos que la Universidad no les puede aportar. UNA ACTITUD básicamente. Una manera de estar presente con la otra persona, desde la honestidad y desde la escucha.
    No sé qué experiencias habrá tenido la persona que ha creado este blog, pero escuche, yo le comento aquí la mía. Nada de come cocos, nada de abusos económicos de ningún tipo, más bien al contrario, creo que mi terapeuta ha hecho más de 20 sesiones por la cara, porque no tenía dinero para pagarle. No meta por favor a todos los profesionales en el mismo saco, porque algunos de ellos sean unos sin vergüenzas, que golfos y golfas haberlos los hay en todas partes!
    En fin, sigan rajando de la Gestalt si quieren, que para eso han hecho este blog, pero tengan claro que sin comentarios como este, no habría debate, y que si lo borran, quedará en su conciencia. (Volveré para re-pegarlo! :-))
    Un saludo y de cualquier manera, gracias por este blog aunque no contribuya positivamente a mi pasión en esta vida, la ayuda terapéutica con Gestalt o con lo que sea a otras personas!

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    1. Es que no hay debate con la gestalt, no queréis, lo he intentado muchas veces y se me dice que teorizo y lo que vale es la expereiencia. Así no podreis hacer crecer ni perfeccionar la disciplina, alimentándose de ela misma, in contraste, sin autoreflexión, aceptando como bueno lo que hizo el que te enseñó. Yo no he sido abusado, engañado ni maltratado por la terapia y creo que hay gente de buena fe en la Gestalt, pero no encuentro contraste y debate con los que discrepamos. Así, en lugar de enriquecerla, el que tiene algo que decir, se ve obligado a marcharse. Eso le pasó a Leslie Greenberg, para mí un gestaltista de nueva generación que por eso ya no es gestaltista (fundó la Emotional Focused Therapy).

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  31. jajajaja la mayoria de los comentarios son muy graciosos, yo siento que cada uno debe hacer lo que le de la gana y los que tanto critican, que se lo hagan mirar, mucha gente necesita el respaldo de su titulo universitario y rechazan todo lo que no esté dentro de la formación reglada... creo que debemos tener más margen, todo suma y nada resta, si te indignas por este tipo de artículos... es que algo no marcha en tu carrera profesional, no pasa nada, aunque tengas un título oficial, dedicate a otra cosa, busca tú don natural y disfruta la vida, aunque yo no soy nadie para dar consejos a otros y solo escribo esto para mi, saludos.

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  32. Generalizáis tanto respecto a la Gestalt que sólo puedo pensar que no conocéis prácticamente nada de ella, más allá de vuestros libros gordos de la carrera salpimentados con vuestros prejuicios. ¿Qué es lo que os da rabia? ¿Que se pueda estudiar Gestalt sin ser psicólogo? ¿Que la terapia Gestalt no es buena terapia, como las vuestras?
    Yo siempre he pensado que la buena terapia será la que haga mejorar la salud mental del paciente, y sobretodo, le permita ser más feliz. A partir de ahí, pegaros por vuestros títulos y egos...

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  33. No veo ninguna violación al principio de la confidencialidad si se escribe un relato sin nombres ni detalles de la vida de los protagonistas. En cuanto a la formación de quien escribe ¿de dónde han sacado que solo la formación universitaria brinda conocimientos? La universidad solo sirve para dar legitimidad social, pero los conocimientos los puede adquirir cualquier disciplinado y apasionado. Conozco un montón de graduados en psicología que no saben donde están parados y les recuerdos que grandes genios de la historia nunca pisaron la universidad. Ser autodidactas es posible y muchas veces se obtiene de esa manera una mejor formación.

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    1. Hola Johanna Redondo :
      Entonces dejaremos que los autodidactas nos diseñen los puentes, las centrales nucleares, los aviones, nos operen etc, etc.
      Cada uno puede aprender por su cuenta lo que quiera pero solo un título te da permiso para aplicar esos conocimientos te guste o no.

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