Críticas y observaciones
El sistema, desarrollado por el psiquiatra chileno Claudio Naranjo a partir de su relación con el difusor boliviano Oscar Ichazo, a quien conoció en el curso de sus experimentos, pretende constituir no sólo una tipología de la psique, sino también un catálogo de virtudes y defectos típicos, y un medio terapéutico de los problemas asociados a cada personalidad. A los nueve tipos — el reformador, el ayudador, el exitoso, el investigador, el individualista, el leal, el entusiasta, el desafiador y el pacificador — corresponden los vicios de la ira, el orgullo, el engaño, la envidia, la avaricia, el miedo, la gula, la lujuria y la pereza, y así sucesivamente.
Sus practicantes afirman que el Eneagrama se trata de una antiquísima teoría, nacida hace más de 2000 años en Afganistán y Babilonia pasando por los griegos Pitágoras y los primeros cristianos, siendo transmitida por la tradición oral sufí.
Otras corrientes más moderadas atribuyen las tipologías como aporte de Ichazo, pero reservando la inspiración de las mismas al ocultista Georges Ivanovich Gurdjieff.
La comunidad científica rechaza la teoría del Eneagrama, y ningún sistema de salud avala su uso en el entorno sanitario al carecer de relevancia o efectividad terapéutica probada.